Hace un par de meses encontré en mi camino lo que creí sería el trabajo de mi vida. Dirigir un colegio donde podría inscribir a mis hijas y olvidarme de problemas de horarios, tener las tardes libres y dedicarle mas tiempo a mi esposo... mmmmhhhhhhh bueno no todo salió como lo esperaba. Si soy directora de dos niveles del colegio, si inscribí a mis hijas, pero las tardes son de total agotamiento y el tiempo de calidad que esperaba darle a mi marido se convierte en una siesta vespertina.
¿Tiempo para el blog? Que mas quisiera yo... y aunque se que son pocos los que me leen, de ustedes me despido por algún tiempo. Espero pronto regresar con las pilas recargadas, con experiencias que compartir... porque de momento solo tengo en la cabeza clases, alumnos, maestros y horarios.
Ojala puedan dejar en este último post una señal de despedida.
Gracias y hasta pronto.